martes, 31 de agosto de 2010

La importancia de proteger la flora y la fauna

El desarrollo de los países que se da cuidando y protegiendo los recursos naturales tanto de flora como de fauna se conoce como desarrollo sustentable, el cual busca continuar protegiendo todos los recursos con los que cuenta el país. Al cuidar estos recursos lo que hacemos es mantener el equilibrio en los ecosistemas lo cual a la larga proporcionara agua, comida y esto evitara epidemias, plagas y catástrofes e incluso es fundamental como una fuente de dinero muy importante para nuestro país: el turismo.

Turismo Sostenible

La base del turismo sostenible es la satisfacción total tanto del turista como de las regiones que acogen a estas personas, protegiendo el entorno y facilitando mejoras para el futuro. El enfoque principal es llegar a cubrir todas y cada una de las necesidades de la zona en cuestión, tanto las económicas como las sociales y estéticas, sin menoscabar la ecología del entorno, la diversidad biológica y cultural y los sistemas autóctonos para el soporte de la vida.

Según la Organización Mundial del Turismo (OMT) estos son los principios que sustentan el turismo sostenible:
Los beneficios que reporten los medios naturales y culturales deben ir acompañados de una salvaguarda de estos recursos para su disponibilidad en el futuro
La planificación del desarrollo turístico de cada región no debe entrar en conflicto con el desarrollo ambiental y sociocultural
La calidad del medioambiente debe ser mantenida y mejorada
El nivel de satisfacción del turista debe ser notable, de manera que se conserve o aumente el prestigio y el potencial comercial del destino
Toda la sociedad deberá ser la beneficiaria de los beneficios que genere el turismo en su región.

Papel del turista en el Turismo Sostenible

El turista, también tiene un papel fundamental en el correcto desarrollo del mismo. Así pues el turismo sostenible es una filosofía de vida, una manera de acercarse a un destino especial siendo consciente de lo frágil que puede ser ese emplazamiento. Es por ello que deberíamos hablar de lo que podría ser considerado con el decálogo del turista sostenible:
  • Al planificar su viaje, elija aquellos proveedores que le ofrezcan garantías de calidad y de respeto a los derechos humanos y al medio ambiente.
  • Utilice los recursos naturales, como el agua y la energía, con moderación. Recuerde que son bienes escasos.
  • Trate de minimizar la generación de residuos. Son una fuente de contaminación.
  • Cuando tenga que deshacerse de un residuo, hágalo de la manera más limpia que le facilite su lugar de destino.
  • En un espacio natural procure que la única huella que deje atrás sea la de su calzado.
  • Si visita ecosistemas sensibles, como arrecifes de coral o selvas, infórmese de cómo hacerlo para causar el menor impacto posible y no degradarlos.
  • Al comprar regalos y recuerdos busque productos que sean expresión de la cultura local. Favorecerá la economía de los pueblos que le acogen y la diversidad cultural.
  • No adquiera flora y fauna protegida por el Convenio de Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), ni productos derivados de dichas especies. Es un delito y contribuye a su extinción.
  • En su destino disfrute conociendo la cultura, costumbres, gastronomía y tradiciones de las poblaciones locales. Respételas y acérquese a ellas, tienen mucho que contarle.
  • Trate de contribuir con su presencia al desarrollo de un turismo responsable y sostenible, construyendo con su viaje un planeta más saludable y solidario.

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